Sala Julieta

A finales de 2016, Oscar Castro recibió una indemnización del Gobierno de Chile como reparación por la desaparición y muerte de su madre, Julieta Ramírez, víctima de la dictadura. Decidido a honrar su memoria, destinó estos fondos a la construcción de una sala de teatro moderna, equipada para satisfacer las necesidades artísticas de la compañía. Así nació “Sala Julieta” nombrada así en honor a su madre, un espacio que tomó forma con la construcción de nuevas murallas, techos, pisos y un escenario amplio. A principios de 2018, una colaboración entre Francia y Chile permitió dotar a la sala de sistemas de iluminación y amplificación profesional. 

Hoy, «Sala Julieta» no solo es la sede del Teatro Aleph en Chile, sino también un punto de encuentro con otros artistas que pueden venir a vivir la experiencia de nuestra sala. Es por esto que desde el 2019 contamos con una programación permanente, con dos convocatorias anuales, la de otoño y primavera. Las cuales permiten que las compañías seleccionadas también participen de poder compartir con el público después de cada función a través de la sopa que previamente estas mismas preparan.  Siendo esta una experiencia única que solo se da aquí, porque la “Sala Julieta” no es solo un espacio artístico sino también propone una experiencia cultural.

 Con el lema “Combatir la muerte con la vida”, el Teatro Aleph Chile y nuestra Sala Julieta reflejan el legado de resiliencia de Óscar Castro, quien transformó el dolor del exilio y la pérdida,  en un espacio vibrante de creación y comunidad.

Características

  • Escenario central de 45 m².
  • Bambalinas.
  • camarines equipados con espejos.
  • 2 graderías + asientos portátiles.
  • Baños.
  • Cocina.
  • Bar.
  • Terraza al aire libre.
  • Capacidad máxima: 150 personas.